
En Navidad, mientras aumenta el circulante y las compras se aceleran, también crece el riesgo de estafas que se disfrazan de oportunidades imperdibles. Las víctimas no siempre son quienes imaginan.
La temporada más emotiva del año, marcada por compras, envío de remesas y un flujo extraordinario de dinero, es también un escenario perfecto para las estafas.
Este diciembre, organizaciones de protección al consumidor y la Dirección Policial Anti Maras Pandillas y Crimen Organizado (DIPAMPCO) encienden las alarmas: los delincuentes están aprovechando la confianza que abunda entre amigos y familiares para operar con mayor precisión y causar más daño.
Mario Fú, portavoz de DIPAMPCO, describe un patrón que se volvió cada vez más frecuente y preocupante: estructuras criminales hackean cuentas de WhatsApp e Instagram para convertirlas en trampas dirigidas a los contactos más cercanos de la víctima.
Estafas digitales: así opera el engaño entre amigos
El método es sencillo, pero devastador. Una vez que los criminales toman control de la cuenta, escriben a los contactos más activos, simulando normalidad, cercanía, confianza.
Luego sueltan la carnada: “Estoy cambiando dólares más baratos, ¿te interesa?”.
Es una oferta atractiva en medio de gastos navideños. Es precisamente ahí donde las estafas encuentran terreno fértil.
Fú detalla que varias personas han caído porque la invitación viene desde un perfil familiar, alguien que jamás imaginarían que ha sido vulnerado.
Lo que para la víctima parecía una conversación rutinaria termina convirtiéndose en un depósito perdido, en una sensación profunda de traición y en la amarga certeza de que la confianza puede ser usada como arma.
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Cómo prevenir: la verificación salva vidas financieras
Las autoridades son enfáticas: ninguna oferta de divisas debe concretarse sin una verificación directa.
Mario Fú aconseja realizar siempre una llamada telefónica o, de ser posible, un encuentro presencial antes de transferir dinero.
No importa cuánto se confíe en la persona del mensaje; si la propuesta parece demasiado buena para ser verdad, probablemente lo es.
El aumento de estafas obliga a adoptar mecanismos básicos de protección:
- No compartir códigos de verificación.
- No abrir enlaces sospechosos.
- Revisar configuraciones de seguridad en redes sociales.
- Activar la verificación en dos pasos en WhatsApp e Instagram.
- Desconfiar de ofertas urgentes o con presión de tiempo.
La Navidad sigue, pero el riesgo también
La época navideña no debería convertirse en el escenario de pérdidas irreparables. Sin embargo, las estafas mutan, crecen y se acercan cada vez más a los espacios donde la gente siente mayor seguridad: sus círculos íntimos, sus chats, sus propias redes sociales.
La advertencia de DIPAMPCO no es técnica ni exagerada: la prevención es hoy la única muralla real frente a un delito que se esconde tras la apariencia de amistad.
Cuidemos nuestro dinero, pero sobre todo, nuestra confianza. Porque en Navidad, no todo lo brillante es oferta… y no toda oferta es verdad.
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