El hombre se habría aprovechado de que el menor lo conocía porque se congregaba a la iglesia.
La Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) capturó a Miguel Ángel Aguilar Fugón, quien laboraba como guardia de seguridad en una iglesia evangélica, por suponerlo responsable de los delitos de provocación sexual, agresiones sexuales y violación en perjuicio de una menor de edad perteneciente a la congregación.
El arresto fue efectuado en la aldea Río Abajo, a la altura del kilómetro 11 de la carretera que conduce hacia Olancho, en el oriente de Honduras, en cumplimiento de una orden emitida por la Fiscalía Especial de Protección a la Niñez y Adolescencia (FEP-NIÑEZ).
De acuerdo con las investigaciones de la ATIC, los hechos habrían ocurrido en 2024, cuando el acusado aprovechó la confianza de la víctima, quien asistía a la iglesia donde él trabajaba.

Según el expediente, el hombre comenzó a acercarse a la menor durante las reuniones religiosas y posteriormente la llevó a una oficina del recinto, donde presuntamente cometió el abuso.
El detenido fue remitido a los Juzgados de Letras de la Sección Judicial de Tegucigalpa, donde continuará el proceso legal conforme al marco jurídico nacional.
El Ministerio Público reiteró su compromiso de continuar combatiendo los delitos sexuales contra menores de edad y garantizar justicia para las víctimas.
¿A cuántos años de prisión lo podrían condenar?
En Honduras, los delitos por los que se señala al guardia, violación, agresiones sexuales y actos de provocación sexual en perjuicio de una menor de edad, conllevan penas severas, especialmente cuando la víctima es menor.
Para el caso de violación especial, la pena es de 15 a 20 años. Por el delito de actos de lujuria o agresiones sexuales la pena es de 6 a 10 años de prisión y por actos de provocación sexual es de 4 a 8 años de reclusión.