Una aparente venganza cobró la vida de un hombre de 29 años y su hijo de apenas 19 meses en la aldea El Trapiche, Teupasenti.
La violencia ha vuelto a sacudir el departamento de El Paraíso con un doble homicidio que ha consternado a la comunidad local. Un hombre de 29 años y su hijo, un niño de apenas un año y siete meses, fueron asesinados a tiros en la aldea El Trapiche, perteneciente al municipio de Teupasenti.
El sangriento hecho ocurrió en horas de la noche, cuando sujetos desconocidos a bordo de una motocicleta llegaron hasta la vivienda de las víctimas. Los atacantes llamaron al hombre por su nombre y, en el momento en que este se aproximó a la puerta o ventana, abrieron fuego de manera indiscriminada.
Efectivos de la Policía Nacional de Honduras, junto a especialistas de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) y personal de medicina forense, se trasladaron rápidamente al sector. Las autoridades correspondientes ya realizaron el levantamiento de los cuerpos e iniciaron el acopio de evidencias para esclarecer el caso.

Emboscada fatal en la vivienda
El ataque tomó por sorpresa a la familia en la tranquilidad de su hogar durante las últimas horas del día.
Los criminales aprovecharon el aislamiento geográfico de la aldea El Trapiche y la densa oscuridad de la noche para aproximarse en una motocicleta, lo que les facilitó tanto el factor sorpresa como una ruta de escape rápida tras perpetrar el atentado.
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Los testigos relataron que la dinámica del crimen fue sumamente rápida y planificada. Los sicarios no forzaron las entradas, sino que recurrieron al engaño llamando directamente a la víctima por su nombre de pila, logrando que el ciudadano se expusiera directamente ante la línea de fuego de los atacantes sin oportunidad alguna de defenderse.
Un infante como víctima colateral
El drama humano e institucional se intensificó al confirmarse que el progenitor sostenía al menor en brazos al momento del tiroteo. Aunque los indicios técnicos revelan que el objetivo directo de las ráfagas era el adulto de 29 años, la cercanía física provocó que los proyectiles impactaran con igual letalidad en el cuerpo del niño de 19 meses.
La gravedad de las heridas causó que el infante perdiera la vida de forma inmediata en el lugar de los hechos, antes de que pudiera recibir asistencia médica básica.
Retorno del extranjero y cuentas pendientes
La principal hipótesis de investigación criminal que maneja la DPI apunta hacia una presunta venganza derivada de rivalidades del pasado.
Según los informes recopilados en el entorno familiar, el fallecido había retornado recientemente al territorio hondureño tras haber permanecido una larga temporada residiendo de forma irregular en los Estados Unidos.
Las bases de datos policiales indican que el ahora occiso había abandonado el país hace varios años, precisamente tras ser vinculado formalmente como sospechoso en un homicidio previo ocurrido en ese mismo sector de Teupasenti.
Las autoridades suponen que su inesperado regreso al municipio reactivó de forma inmediata el conflicto con sus antiguos adversarios, culminando en la mortal represalia armada.
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