
Ante atrasos en los centros de votación, los hondureños en Estados Unidos se aglomeraron y exigieron que se respete su derecho.
Una jornada que debía ser de participación cívica se convirtió en un ambiente de tensión para cientos de hondureños en Dallas, Texas, quienes desde tempranas horas de este domingo llegaron a los centros habilitados para ejercer su voto en las elecciones generales.
Sin embargo, el proceso se vio afectado por fuertes atrasos, fallas técnicas y problemas en el enrolamiento, lo que desató frustración y protestas entre los votantes.
Ante las demoras, los connacionales comenzaron a alzarse en reclamo y aglomerarse, exigiendo que se les permitiera votar.
Caos y largas filas: hondureños se agolpan para votar en Estados Unidos.
En medio del desorden, autoridades consulares informaron que los miembros de la seguridad privada advirtieron que llamarían a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) si los hondureños no se “ponían en orden”.
“La compañía de seguridad nos está informando que si en 20 minutos ustedes no se ponen en orden van a llamar a ICE”, declaró una autoridad consular a través de un altavoz.
El anuncio generó indignación inmediata entre los hondureños, quienes pedían ayuda desesperadamente para poder ejercer su derecho al voto en el extranjero sin miedo a represalias migratorias.
Atrasos, fallas del biométrico y votantes mal asignados en el extranjero
La situación en Dallas no es la única. En Houston, Texas, donde más de dos mil hondureños hacían fila bajo el frío, la jornada también inició con fallas técnicas, lentitud en el biométrico, retrasos en las mesas y papeletas insuficientes.
La abogada Marcela Caro, presente en el lugar, describió el panorama como “alarmante”. De acuerdo con su relato, muchos hondureños que llevan años viviendo en Estados Unidos aparecieron asignados en otras ciudades o incluso en mesas de Honduras.
“Personas que llevan 10 o 15 años viviendo en Estados Unidos se enrolaron aquí en Houston, pero aparecen asignados a otros estados o hasta en mesas en Honduras”, explicó.
Aunque ya se habían contado unos 600 votos, el flujo de personas superó por completo la capacidad del centro, donde cada mesa solo recibió 1,200 papeletas, cantidad insuficiente ante la masiva participación.
En otros estados, como Charlotte, se reportó que el proceso se llevaba a cabo de forma manual, sin uso de equipo biométrico, lo que también provocó atrasos significativos.
En Estados Unidos hay 400,000 hondureños habilitados para votar, convirtiendo este país en uno de los puntos más críticos del voto en el extranjero.